La gran llanura se extiende desde mis pies hacia el horizonte. El suelo parece firme, de piedra, inalterable. Soy una mosca pegada a una gota de ámbar. La tierra gira mientras mi pensamiento se detiene. Cuando me haya ido seguirá rotando sobre su eje imaginario.
sábado, 7 de noviembre de 2009
Discurso disconexo
A medida que el tiempo hace mella en mi existencia voy reciclando mi comprensión del mundo. Este ya no es un ente alejado al que hay que observar con una lente, un catalejo, un microscopio. Ahora es una creación de mi yo consciente, tiene esa textura porque yo lo veo y lo siento así. Los viejos odios se diluyen en algo mas acuoso y permeable donde uno puede zambullirse. De repente la vieja dualidad yo-mundo se desgarra como una sabana. Detrás de las guerras, de las luchas fratricidas, la putrefacción de la carne, las moscas que revolotean en la mierda y luego se posan en mi boca. El sexo de las parejas ajenas, la procreación, el pis de los gatos, el plato de comida fría y seca del día anterior, el éxito de los ricos, la miseria de los pobres. Todas estas cosas caben dentro del mismo discurso ya que están conectadas de una manera sutil.
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